Ayer asistí a un taller que organizó la escuela de medicina del Tecnológico de Monterrey, el taller fue impartido por el Dr. Hunter Patch Adams; como es de imaginarse, el tema protagonista fue la risa en nuestra vida, no sólo cuando estamos enfermos, sino en todo momento,quiero decir que este señor rebasó mis expectativas, no solamente es una persona preparada, sino que además es un ser humano con mucha luz, y con una percepción muy diferente de la vida. Como todos saben este señor a dedicado su vida a compartir alegría, porque él está convencido de que la risa sólo puede traer cosas positivas a nuestras vidas. En un momento de la conferencia compartió unos vídeos de algunas vivencias que ha tenido en los últimos tiempos, entre ellos mostró uno de Haití, este vídeo me conmovió profundamente, se trata de una madre desconsolada porque su pequeño está muy enfermo, en la escena se muestra un cuarto muy modesto con una pequeña cama, el niño recostado, la mamá sentada a un lado, y Patch Adams frente a ambos elevando una oración, cabe mencionar que el Dr. nos mencionó que no tiene una conexión profunda con Dios, sin embargo,mostró empatia con la fe de la madre y junto con ella pidió por el pequeño, el mejor momento fue cuando al final de la oración la madre deja ver una sonrisa que se muestra profundamente transparente, ahí hubo una conexión, el Dr. Hunter con su gorro de pollo, y su chupón colgando de su cuello, esa mezcla de dolor, angustia, miedo, fe y al final una sonrisa. Me pregunté en ese momento: ¿cómo lograr que tanto dolor y tanto miedo frente a nosotros no nos doblegue?, y mas aún ¿cómo lograr una sonrisa en un corazón tan afligido?, quedé muy emocionada con esta escena, y nos deja ver que hasta los momentos mas oscuros podemos encender una luz, y me refiero a todos los sentidos, sonreír, sonreír, sonreír, en todo momento, frente a cualquier adversidad, ¡suena fácil!, pero... ¿cómo lograrlo?, el Dr. mencionó algo muy importante, ¡HAY QUE CUIDAR NUESTROS PENSAMIENTOS!, últimamente he escuchado que los pensamientos son muy fuertes, es difícil educar nuestros pensamientos, pero si se trata de educarlos, cuando surga un mal pensamiento hay que reemplazarlo por algo bueno, positivo, hay que darnos o encontrar los motivos para sonreír, hay que darnos esa oportunidad lo más que se pueda durante el día; recuerden que un pensamiento crea una idea, y una idea crea un acto, ¡Hagamos de ése acto una SONRISA!

