jueves, 2 de julio de 2009

NUESTRO MAYOR DEBER…


De acuerdo al pensamiento Budista, los sufrimientos del hombre provienen a partir de sus deseos; dinero, poder, un coche, un mejor trabajo, una mujer, un hombre. Estos deseos tienen como consecuencia sentimientos y pensamientos que afligen al alma, insatisfacción o descontento por no tener lo deseado, envidia por los que tiene lo deseado, angustia por no conseguir lo deseado; sin embargo cuando obtenemos lo deseado pasamos a desear algo mas, y así sucesivamente, y creemos que cuando obtengamos lo deseado vamos a ser felices o a estar satisfechos, entonces: ¿En qué momento llega la satisfacción total?
En éste momento quiero pensar en alguien que no tenga deseos, y… no encuentro a nadie, es entonces ,¿Naturaleza humana desear? Y para no sufrir tenemos que ir en contra de nuestra propia naturaleza?, ¿cuándo alcanzamos la felicidad?, o no se alcanza y la felicidad es tan sagrada que sólo se nos permite tocarla por breves instantes a lo largo de nuestra vida? O la felicidad es un estado mental, y si es así, ¿porque la mayoría no está en ese estado mental? ¿Es privilegio de solo algunos?, ¿Qué provoca la felicidad? ¿Las circunstancias? ¿Nosotros mismos?¿Nuestro entorno?, ¿ el cómo nos vaya hoy? ¿El cómo creemos que va a ser mañana? ¿Por qué cometemos el error de creer que nuestra felicidad recae en los hombros de los demás, o en que sucedan eventos importantes como casarnos, encontrar pareja, tener un hijo, tener dinero? ¿Y qué nos falta cuando tenemos el mejor trabajo, el mejor ingreso, los mejores amigos, la mejor mujer o el mejor hombre? Es acaso que los deseos siempre van más allá de lo que tenemos y no de lo que necesitamos? Entonces… ¿somos infelices porque no tenemos plena conciencia del instante presente y siempre nos aferramos a un futuro que está en categoría de probabilidad y en un pasado que está en categoría de “ya no existe”? ¿Por qué es tan difícil levantarse para disfrutar el amanecer, saborear nuestro desayuno, sentir el agua de la regadera, sentirnos felices por estar vivos, agradecidos por tener un techo, por tener una familia, por tener amigos, por tener un trabajo, por disfrutar ese coche que estas pagando, por decirle adiós al sol y por darle la bienvenida a la noche, por agradecer las sonrisas que se atravesaron hoy en tu camino, por el placer de volver a dormir, por el placer de volver a despertar.
Dice Oscar Wilde, que a veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante. Tratemos de no olvidar que la felicidad no es una condición de las circunstancias, sino una disposición de la mente. Y tomemos conciencia de que uno de los deberes que mas debemos procurar, es el deber de ser FELICES.

sábado, 27 de junio de 2009

Porqué nos encerramos????????

Una vez abordé un taxi en la ciudad de Oaxaca, tenía una reja que separaba al taxista de los pasajeros, tuve la sensación de querer bajarme desde el primer momento, porque esa barrera física trajo a mi mente un posible asalto, le comenté al señor taxista que esa reja me incomodaba, que de hecho antes de subir al taxi mi estado de animo era bueno porque acababa de visitar a un buen amigo, sin embargo cambió radicalmente a una sensación de miedo. Menciono este hecho porque hoy en la casa de al lado estuvieron colocando protecciones, y me dí cuenta que también fue mi primera preocupación al adquirir la mía, afortunadamente no había sido víctima de ningún robo, bueno, si, cuando era pequeña, asaltaron el camión en que venía con mi familia, pero a nosotros no nos pasó nada, pero si tengo en mi memoria el rostro de una chica que tenía una bala incrustada en su ojo, y del chofer que yacía a un lado de las llantas con su brazo desecho, y del miedo terrible que nos invadía al pensar en que salieran nuevamente de algún lugar porque estábamos en medio del bosque por no decir en medio de la nada.
Hace algunos meses llegué a Nuevo León , yo casi juraba que era un estado seguro, considerando que viví un año en la ciudad de México, y nunca mis ojos vieron algo de violencia, caminaba sin miedo, y aunque suene loco, para mí fue una ciudad muy segura. Bueno, regresando a Nuevo León, un día regresando a casa, encontré la puerta principal abierta, y tuve una sensación que recorrió mi cuerpo hasta la punta de mis pelos, abrí la puerta con miedo, estaba casi oscuro, y miré al fondo mi maleta roja tirada en el piso, esa era una mala señal, una muy mala señal, yo no sé como me atreví a entrar, y si había alguien?, ja ja bueno de hecho ni siquiera lo pensé, sólo entré, y sí, efectivamente, revolvieron las cosas, sacaron todo de su lugar y en lo único que pensé fue ¡¡¡¡¡¡¡ mi compu !!!!!!!!!! no ¡¡¡¡¡!!!!!!!!!! (que de hecho era mi única propiedad), y justo la acababa de pagar, y como lo pensé, mi compu no estaba, tampoco la de la chica que compartía la casa conmigo, y otras cosas menores... estaba enojada, indignada, asustada, sentí mucha impotencia, ¿ a quien le reclamaba ? ¿ con quién me enojaba? muchas cosas pasaron por mi cabeza, lloré, sí, pero de puro coraje, sucede que la casa que rentábamos no tenía protecciones, ¿pero ese era motivo para ser asaltadas? ¿y cómo fue? ¿nos vigilaban?, ¿nos seguían? ¿ O cómo? Los ladrones sólo dijeron '¡¡¡¡ aquí no hay protecciones y no hay nadie!!!! ¡¡¡ Vamos a robar !!! O sólo fue nuestra culpa por rentar una casa sin protecciones. Parece que ese fuera un requisito para poder habitar, como los vecinos, que antes de mudarse primero hacen de su casa una fortaleza.
¿Debería ser ésto normal? ¿ Tener vigilantes, alarmas en los coches, protecciones en las casas, un perro de guardia, seguros contra robo? ¿ o ya lo tomamos como normal? ¿o actuamos como si fuera normal?, ¿los ladrones tendrán una casa con protecciones? ¿que sentirá un ladrón al ser robado? ¿acaso se indignará? ... ¿ en adelante ya no vamos a concebir tener algo sin temor a que sea arrebatado? ...